Esto viene de una ley innata

Hola, qué tal, bienvenida/e/i/o/u a mi casa.

No sé qué hace alguien como tú en un sitio como este pero voy a aprovechar que estás aquí para hacerte una dulce introducción al caos:

Me llamo Álvaro de Lera y soy gilipollas.

Te cuento por qué, que igual te suena.

Mi cara lo dice todo

1er movimiento: el sueño

Ahora tengo más del doble pero, con 16 años, no supe elegir la modalidad de bachiller que quería hacer. Ya sabes: humanidades, científico, artístico…

Esto no es nada raro, le pasa a mucha gente. ¿Qué ser de mayor? Quizás ingeniero, o abogado, o bombero, o profesor, o gilipollas…

Sí, ya sé que eso ya lo sabes, todos hemos pasado por ahí. Pero espera, quédate, que lo especial viene ahora.

Yo, quería picotear de todo.

Me negaba a aceptar la realidad de descartar un montón de cosas que me interesaban por igual.

¿Te animas a adivinar entonces qué elegí ser de mayor?

Efectivamente, de todos los oficios desde bien pequeño ya sabía que acabaría siendo gilipollas.

Mente dispersa

2º movimiento: lo de fuera

Lo creas o no, después de pedir consejo a todo cristo, estaba tan sumamente perdido que tomé la decisión el día anterior, al límite de la cuenta atrás, lanzando una moneda al aire.

100% REAL NO FAKE.

(spoiler: salío el científico)

Sería bonito decir ahora que mi destino lo decidió una moneda y qué distinto hubiera sido todo de haber salido la otra cara. Pero es que, además de bonito, sería mentira.

En realidad, hubiera salido cara o cruz, habría acabado haciendo lo mismo.

Ahora sabrás por qué, la historia ya termina.

3er movimiento: lo de dentro

Más tarde tuve claro que no quería ir a la universidad. No supe elegir bachiller como para elegir carrera.

Aún así, quería aprender, pero no que me enseñaran. Al menos lo que en el sistema educativo de la época se entendía por «enseñar».

Me di cuenta de que lo que me gustaba especialmente no eran los temas en sí, que también, si no el hecho de aprenderlo por mi cuenta. Era autodidacta y no lo sabía.

El trabajo de mis sueños no era ser médico, ni profesor, ni periodista. El trabajo de mis sueños era, y es, aprender a mi bola.

Que me paguen por aprender lo que me apetezca.

El problema es que la vida está cara y no hay nadie aún más gilipollas que yo como para pagarme por eso. O sí y no lo conozco.

A día de hoy, tengo conocimientos y experiencia mayores que la media (pero menores que los especialistas) sobre un montón de temas distintos.

Mi vida laboral parece un collage de 10 vidas muy distintas.

Un día descubrí que lo que soy no es tan especial. Le ocurre a mucha más gente (problablemente a ti también) y tiene un nombre:

MULTIPOTENCIAL

Suena muy rimbombante pero esto no es un don. Ni soy superdotado ni tengo altas capacidades. Más bien es una putada.

Prefiero la sinceridad que transmite el concepto Disperso de mierda y de ahí el nombre de esta web. Hay diferencias entre ser multipotencial, disperso, multidisciplinar… pero un origen similar.

Mi cerebro se niega a perder el interés sobre cómo funciona aquello que me llama la atención. Y por desgracia para mí, muchas cosas me llaman la atención.

Esto no sería malo si no implicara que cuando meto a la lista una nueva inquietud, hay otra que abandono antes de haber llegado a destacar en ella.

Saltar de un tema a otro, ser «aprendiz de todo, maestro de nada«, es una buena putada en una sociedad que solo valora y aconseja continuamente la especialización.

¿Quieres ganar dinero y tener un futuro de éxito?

Especialízate. Bullshit.

Haz lo que te dé la gana.

4º movimiento: la realidad

A ver, razón no les falta. Esta adicción que tengo por saber de distintos temas, a mis 37 primaveras, me ha traído muchas alegrías pero también mucha incertidumbre e inestabilidad.

Y muy poco dinero.

No ser un especialista y tener la vida dedicada a oficios que poco tienen que ver entre sí te descarta automáticamente de un montón de procesos de selección y sueldos por encima de la media.

Ni soy Davinci ni especialmente inteligente, todo lo contrario, estoy muy lejos de ser un polímata.

Aún sí, con el tiempo he aprendido a ganarme decentemente la vida siendo un disperser y cuento mi experiencia para que te sirva si ese es también tu objetivo.

Hoy en día, tengo algún que otro negocio online (si te quedas por aquí los conocerás) y ayudo cobrando a llevar los negocios de otros.

Eso ahora.

Ayer trabajaba de otra cosa y posiblemente mañana de otra. Pero he llegado a un punto en el que veo poco probable quedarme en la mierda sin opciones.

Como también me gusta escribir (entre tú y yo, lo que me gusta es que me lean), he creado Multidispersos.

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NO ENVÍO consejos para hacerte millonario ni para vender más en internet. Prefiero que sigas pobre para no quedarme solo.

NO REGALO nada para que te apuntes. Bueno sí, mi cobijo y abrigo te lo llevas nada más entrar.

NO ESCRIBO ni diaria, ni semanal, ni quincenalmente. O sí. Lo hago cuando tengo algo interesante que contar. Lo de escribir porque toca se lo dejo a otros.

Lo que SÍ TE MANDO es buen contenido para aprender a convivir en paz con uno mismo siendo disperser.

Con La ley innata siempre de fondo

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